lunes, 28 de febrero de 2011

¿No sufrir?

Pensé durante mucho tiempo para escribir esto, si bien muchas veces siento que me siento mejor y que dreno muchísimas cosas cuando escribo, esta vez sentí que al hacerlo sólo reviviría un dolor tras otro y un recuerdo doloroso tras otro, y debo confesar que ya le tengo pánico al dolor, a ese sentimiento de vacío, a ese trago amargo que significa la desilusión. Podría comenzar citando algo que escuche en una canción, si no bien de mi género favorito que no es el urbano, es una gran verdad: "Porque siempre sufrimos por amor, pero siempre buscamos enamorarnos" es muy cierto. Los seres humanos somos criaturas que no vinimos al mundo para estar solos, y de hecho hay quienes son muy sensibles ante la soledad. Yo particularmente pienso que todos necesitamos nuestros instantes a solas con nosotros mismos, como en estos momentos por ejemplo, cuando escribo me gusta estar sola, relajarme y dejar que mis dedos sigan el dictado de mi mente que a veces tiene tanto que decir que creo que nunca terminaré de organizar todo para ser entendible a quienes me lean. Este no es un momento propicio para decidirme a escribir, pues tengo muchos parciales y cosas de la universidad pendientes, pero las ganas y el momento llegan solos de repente y por eso quise aprovechar que se dio ese micro segundo en el que dije: ¡Ya! ¡me pondré a escribir en el blog!.

Ya podrán haber notado en mis anteriores escritos y también si me siguen por twitter, que soy una persona súper sensible y para nada me molesta el serlo, de hecho es parte de mi esencia y una de las particulares cosas que me hacen ser como soy. Hay veces en las que me sorprendo de que con tantos golpes que me he llevado aún siga teniendo confianza y fé en las personas, aún me queden ganas para ilusionarme para sentir, me sorprendo de no tener esa capacidad que tienen algunos de endurecerse ante los sentimientos. Tal vez sea bueno en ocasiones tener ese poder de decisión y tomar las riendas de tus emociones, pensar solo en función de lo que el cerebro dice, pero a mi me cuesta mucho hacerlo, y aunque por momentos lo logre, siempre vuelve a mi esa parte de fragilidad en la que mis emociones y sentimientos se apoderan de mi psiquis. ¿Saben qué me parece curioso?, ultimamente he estado recordando mucho mi infancia. Esa época en la que la mayor emoción del mundo era recibir una Barbie nueva, esperar porque llegara el niño Jesus, ir a McDonald's por una cajita feliz, jugar al escondite y tener siempre el mejor de todos. Anhelo tanto esa etapa de mi vida, la única preocupación era inventar el juego perfecto, armar la mejor casa para las muñecas. Cuando somos niños queremos que el tiempo vuele y hacernos grandes lo más rápido posible, porque no sabemos lo que nos espera al crecer, el ver la vida como en realidad es. No solamente me encuentro en un estado digamos, depresivo por llamarlo de alguna manera, aunque en realidad no estoy tan mal, por el hecho de mis desilusiones emocionales, sino también por lo que ustedes suponen: Las materias, si esa tragedia griega pero que la de Edipo, esa odisea peor que la de Odiseo, que es estudiar ingeniería. En este ultimo mes he sabido de unos amigos que decidieron retirarse y en cierto modo ya me lo esperaba pues ellos si que iban mal, y honestamente los felicito porque yo se que es duro aceptar un fracaso, darte cuenta por ti mismo de que estas luchando contra una corriente imposible de vencer pero una vez que das ese paso estas demostrando madurez y poder de decisión así que bien por ellos. Pero eme aquí, con un nido de avispas en mi cerebro tratando de concretar ¿Que voy a hacer? Yo no me pienso retirar, para mi este se ha convertido en el desafío mas grande de mi vida y es algo mas fuerte que yo, cada vez que me pongo seria y decido estudiar me doy cuenta de que esto en verdad me apasiona, que con cada aprendizaje que obtengo mas quiero saber, mas quiero explorar y descubrir. Bueno este escrito ha tomado un giro bastante interesante, espero que me estén siguiendo y no se pierdan en el camino, les advertí que mi mente andaba algo desubicada en el tiempo. Comencé hablándoles de las desilusiones amorosas, me fuí a la niñez, y termine en ingeniería. En fin lo que les comentaba de la niñez es algo que en cierto modo nunca terminaremos de entender, queremos crecer queremos que el tiempo pase, y cuando llegamos a eso nos damos cuenta de que eramos felices y no lo sabíamos, suele ocurrir mucho en la vida.


La principal motivación de este escrito es este sentimiento amargo que me ha perseguido estos días y es una mezcla de muchas de las cosas malas que les mencione anteriormente. ¿No han sentido alguna vez que nada de lo que hacen les sale bien? Se que si, creo que todos hemos tenido esa sensación de derrota alguna vez y es normal no hay porque afligirse, es decir, no siempre todo sera color de rosa, la vida tiene sus momentos buenos, sus momentos malos pero es eso MOMENTOS la vida esta constituida por momentos, por raticos y es por eso que nos repiten tanto que vivamos el presente, lo que pasa es que a veces ese presente es un  poco difícil de asimilar. Yo soy de esos que piensa que si la vida te da mil razones para llorar tu le demuestras que tienes mil y una para sonreír. Pero hay momentos en los que incluso alguien tan optimista como yo se derrumba, es inevitable para mi en este momento justamente no hacerme añicos y romper a llorar y pensar ¿Cuando parara de llover? Estoy tan frágil últimamente que puedo pasar de la risa al llanto en un segundo, si yo se que pensaran que ya la química la matemática y la física me volvieron loca pero no en realidad es que hay un punto de ebullición donde ya no puedes mas y solo explotas ¡Boom!


Y así paso en mi corazón, hubo un estallido de sentimientos encontrados y de decisiones difíciles, una batalla entre lo que quería y lo que me convenía, el momento crucial de quitarme la venda que tenia en los ojos. Debo admitir que envié uno de los e- mails más dolorosos de mi vida, que cada palabra y cada melodía que guiaba mis dedos era una punzada en mi corazón pero sabía que era lo que tenía que hacer, y citaré algo que escribí en este mail, enviado a una de las personas que más marcas ha dejado en mi vida: "A veces, debemos alejarnos de las personas que mas amamos, pero eso no significa que las dejamos de amar. A veces nos hace quererlas aun mas" y esta es una gran verdad, incluso ahora la estoy viviendo porque aunque sé que tomé la decisión correcta me duele como nunca el alejarme el saber que es una perdida de tiempo, el saber que malgasté mis sentimientos y que entregué tanto por NADA. Y es que estoy plenamente convencida de que el amor vuelve a las personas estúpidas, no hay que dejarse llevar por los sentimientos y lo más importante hay que saber elegir a quien entregar nuestro amor pues este no siempre será correspondido. Mucho cliché ya, pasemos a un momento publicitario, quiero recomendarles un libro que me ayudó muchísimo y creo que es uno de los mejores regalos que me han hecho, muy oportuno. Se llama "Lazos de Amor" y es de la autoría de un psiquiatra estadounidense llamado Brian Weiss. Es un libro de verdad hermoso y terapéutico, de hecho se lo presté a un amigo y espero que lo ayude como me ayudo a mi. Una de las cosas mas hermosas e importantes que encontré al leer el libro es el PERDON esa pequeña palabra que abarca tanto, tendría que hacer otro escrito para poder hablar del perdón y lo haré. 


Por ahora les dejo este pequeño fragmento porque me caigo del sueño, pronto les publico la segunda parte donde ampliaré mas a detalle las ideas que quería expresarles. Buenas noches, feliz vida y les dejo una enseñanza del libro de Weiss .... Hay que vivir la vida como si disfrutáramos de una  buena taza de té, hay que aspirar su aroma, disfrutarlo, sentir el calor de la taza en las manos, porque cuando nos damos cuenta ya nos lo acabamos y no disfrutamos del momento de beberlo como se debe, así que dejemos el pasado a donde pertenece y no nos angustiemos por el futuro. ¡Vivamos el presente! 


Namasté! =)