Te odio, porque no puedo tenerte, porque estás con ella.
Te odio, porque te necesito y eso crea una dependencia que no busqué.
Te odio, porque cada vez que te hiero, me duele el alma, pero no puedo retroceder.
Te odio, porque lucho por creer en ti, confiar en ti, entregarte mi voluntad, pero el miedo es tan fuerte, el recuerdo del dolor a la traición es tan potente, que no me puedo contener.
Te odio, porque tienes razón en tantas cosas que no quiero reconocer.
Te odio, porque cada vez que te hiero, me duele el alma, pero no puedo retroceder.
Te odio, porque lucho por creer en ti, confiar en ti, entregarte mi voluntad, pero el miedo es tan fuerte, el recuerdo del dolor a la traición es tan potente, que no me puedo contener.
Te odio, porque tienes razón en tantas cosas que no quiero reconocer.
Te odio, porque el temor a que te acerques y me toques, no
poder negar mis labios a tu boca, me hace sentir tan
vulnerable.
Te odio, porque ya no soy capaz de decidir que hacer solo, necesito tu voz, tus ojos acariciantes, tus suaves manos, tu calor que me hace sentir tan completo, aunque sea por un par de horas.
Te odio, porque te quiero solo para mí, no tu vida, no tu tiempo, tu amor.
Te odio, porque ya no soy capaz de decidir que hacer solo, necesito tu voz, tus ojos acariciantes, tus suaves manos, tu calor que me hace sentir tan completo, aunque sea por un par de horas.
Te odio, porque te quiero solo para mí, no tu vida, no tu tiempo, tu amor.
Te odio, porque te amo tanto, que odiarte es la mejor forma de decir que estas aquí ♡
A veces llegamos a amar con tal intensidad que podemos llegar a confundir ese precioso sentimiento con el odio, porque les digo queridos lectores que el odio es la forma mas intensa de amar. Es ese desenfreno de amar sin medidas de pensar que ese amor es nuestro oxigeno, nuestra vida.


No hay comentarios:
Publicar un comentario